jueves, 24 de noviembre de 2011

Los sofistas y Sócrates

Los sofistas
la expulsión de los persas en el siglo V a.C.(o siglo de Pericles), la victoria de las "polis" griegas produjo un cambio importante en el pensamiento filosófico de Grecia. Las preocupaciones cambiaron y los atomistas pasaron a un segundo plano. La naturaleza abrió paso a la antropología. Lo que importa ahora es el hombre y su vida en sociedad. Al colaborar todos los los pueblos en la expulsión surge la idea de convivencia; de "democracia". Se instaura este sistema de gobierno en Grecia. Ahora cualquier ciudadano puede ser miembro de la Asamblea y, por tanto acceder al poder.
A la sombra de este cambio surgirá un movimiento filosófico de gran importancia en todo el mundo griego: la sofística. Lo  primero que diferenció a los sofistas fue que asumieran la enseñanza como una profesión y cobraran por sus enseñanzas. Esto provocará un amplio recelo el todos los sectores de las polis que culminará con las críticas de Sócrates y, posteriormente, Platón.

Escepticismo, relativismo y convencionalismo
La multiplicidad de sustancias (ya mencionadas por los presocráticos) y el espíritu viajero de los sofistas despertó en ellos una actitud escéptica ante la posibilidad de un conocimiento válido. El escepticismo mantiene que no es posible el conocimiento. Como muy bien decía Gorgias: "nada existe;si algo existe, no puede ser conocido por el hombre; si se puede conocer, no puede ser explicado a los demás". Esta cita, no es sólo un ejemplo de escepticismo, sino que incorpora una tesis sobre la función del lenguaje. Concretamente, Gorgias está negando la capacidad del lenguaje para representar la realidad. El lenguaje no es sino un mero instrumento para persuadir por medio de la retórica. Esto también les provocará un enfrentamiento con Sócrates, que defiende el diálogo como forma de de enseñanza
Como consecuencia del escepticismo, se desarrolló el relativismo. Si al entendimiento le es imposible alcanzar  la verdad absoluta sobre la naturaleza, quizás se deba a que no existe tal verdad. Puede que solo existan verdades parciales, válidas a cada momento y lugar, pero erróneas cuando cambian de contexto. El máximo exponente de esta teoría será Protágoras con la siguiente frase: "El hombre es la medida de todas las cosas.
De las que son en tanto que son y de las que no son en tanto que no son".
No hay que confundir dos teorías muy próximas pero distintas, el relativismo y el escepticismo: el escéptico afirma que no cabe conocimiento alguno, el relativista que sí es posible el conocimiento pero que éste es relativo a las personas y que por lo tanto pueden existir muchas verdades respecto de las mismas cosas.
Puesto que no existen valores morales absolutos, entonces es posible llegar a diferentes acuerdos sobre lo que es lo bueno o lo justo. Los sofistas establecían que la moral (leyes e instituciones) es convencional, es decir, fruto de un acuerdo.en contra de éstos, Sócrates, en su teoría del intelectualismo moral afirma que solo el sabio conoce la bondad. Sólo el bondadoso sabe lo que es bueno y malo.

Sócrates
La mayor parte del saber Sócrates lo conocemos a través de su discípulo Platón, que lo utiliza en muchos de sus diálogos. Es considerado como el hombre más sabio por reconocer su propia ignorancia.

El método y objetivo en la filosofía socrática
Sócrates, siguiendo la línea de los sofistas, se preocupó por el ser humano. Esta vez, no como un individuo que forma parte de una red y actúa en sociedad, sino como ser humano individual ("Conócete a ti mismo")
El primer paso que propuso Sócrates necesario para el examen de uno mismo (máximo quehacer de su filosofía) consiste en el reconocimiento de la propia ignorancia ("Solo sé que no se nada"). Sólo el que reconoce que no sabe está en disposición de aprender; el que se cree en posesión de la sabiduría no siente la necesidad de investigar y, por lo tanto, se queda definitivamente sumido en la ignorancia. Ésto, era lo que sucedía con los sofistas, que creía tan valiosas sus enseñanzas que cobraban por ellas.
La vocación de Sócrates no era la de transmitir un conjunto de doctrinas, sino comunicar a otros el interés por la investigación filosófica. Sócrates consideraba que si algo podía ser de utilidad a la humanidad era ayudándola a alcanzar el conocimiento por sí misma. Esto le lleva a Sócrates a buscar definiciones universales, objetivas. Para cumplir esta tarea se dotó de un método que consta de dos fases. la ironía y la mayéutica. La ironía desenmascara el saber ficticio; la mayéutica (en griego, "arte de ayudar a dar a luz"), ayuda a descubrir el saber auténtico. La mayéutica no es otra cosa sino el arte de la investigación en  común. Dado que el hombre no es capaz de aclararse por sí mismo necesita del diálogo. Con el diálogo me descubro a mí mismo y ayudo al otro a descubrirse. Mientras que los sofistas enseñan a buscar en el interlocutor a alguien a quien convencer (que es lo que necesita el orador para llograr el éxito), Sócrates, enseñaba el diálogo como forma de ayudar unos a otros.

El intelectualismo moral
La tesis del convencionalismo moral resulta inadmisible para Sócrates ya que hacen imposible la comunicación. ¿Cómo se decide si una ley es o no es justa en una asamblea en la que cada miembro está entendiendo algo diferente cada vez que se emplea la palabra "justo"? Ante este panorama resulta urgente restaurar el valor del lenguaje como vehículo de significaciones objetivas.
Las definiciones objetivas de los conceptos morales son necesarias, ya que no es posible ser bueno si no se conoce antes el bien; no se posible ser justo si no se sabe en qué consiste la justicia.
En definitiva, para Sócrates, sólo obra mal el ignorante. Se identifican la sabiduría, la bondad y la virtud
Hoy en día, es evidente que el intelectualismo moral es paradógico. Puede hacer el mal alguien que conozca el bien y viceversa. La solución para Socrates a este problema sería cerrar las cárceles y abrir escuelas.



martes, 22 de noviembre de 2011

Modelos presocráticos de explicación de la naturaleza

El pensamiento de los primeros filósofos de Grecia se puede resumir en una sencilla frase: “De la nada no se puede sacar nada”. Estos pensadores llamados presocráticos, huyendo del mito, buscan una explicación racional y absoluta de todo asumiendo a naturaleza como principio creador (arjé). Se pueden diferenciar varias escuelas.

  • La Escuela de Mileto. Fueron los primeros en proponer en modelo de explicación de la fisis.
  • Tales. El arjé es el “Agua” 
  • Anaximandro. El arjé es el “Ápeiron”, es decir “lo indeteminado”, "lo indefinido"...
  • Anaxímenes. El arjé es el "Aire"
  • La Escuela Pitagórica (Pitágoras). Para los pitagóricos la esencia de la naturaleza es el “Número”. Todo es proporcional (principio de lo par y lo impar). 
  • La Escuela de Éfeso (Heráclito). El árjé es el “Fuego”. Es la visión del universo en la que todo está en continuo cambio, producido por un equilibrio de fuerzas de contrarios que están en continua tensión ( “Todo fluye”). Dialéctica 
  • La Escuela de Elea
  • Jenófanes. El arjé es el “Barro”. 
  • Parménides. El no-ser no existe. De donde no hay no se saca. Lo que es, está ahí; y lo que no-es no existe. Por lo tanto, no hay cambio. 
  • Zenón. Presenta una serie de aporías o paradojas (como el Argumento de Aquiles y la tortuga para defender la tesis de su maestro Parménides frente al carácter “absurdo” del movimiento y la multiplicidad. 
  • Los Pluralistas. Estos filósofos intentan superar a Parménides explicando que hay un movimiento posible. 
  • Empédocles. Explicó el origen del mundo por la combinación de los cuatro elementos: agua, aire, tierra y fuego, dando a este último la preferencia. El movimiento es producido por dos fuerzas opuestas: Amor-Odio
  • Anaxágoras. En lugar de un único Ser hay infinitos seres compuestos por unas partículas llamadas semillas (homeomerías, según Aristóteles) que se juntan y se separan por una inteligencia o fuerza externa (Nous)que interviene a través de otra fuerza (Torbellino) que las mezcla. 
  • Atomistas. Según los Atomistas todo está formado por átomos indivisibles y el movimiento se produce cuando estos átomos caen en el vacío. La generación/corrupción se produce de forma aleatoria. No hay un programa prefijado. Es decir existe libertad. Todo es “Azar”. 
  • Leucipo
  • Demócrito

Surgimiento de la filosofía

La filosofía, entendida como el intento de alcanzar una comprensión racional de la totalidad y profundidad de lo real, comienza Grecia, en torno al mar Egeo. En los siglos VI y V a.C. este pueblo, desprovisto casi por completo de una tradición literaria escrita, nos sorprende con una escenario vital nuevo: hombres como los milesios, Heráclito, Parménides, Pitágoras, los sofistas, Sócrates... reclaman el uso de la Razón (Logos) y de la Teoría, frente a la imaginación y los mitos, para dos tareas fundamentales: la comprensión del mundo y la guía y disciplina de la conducta para la vida buena y feliz.

Frente a la arbitrariedad de los mitos, en los que todo se sucede al gusto de los dioses, estos sabios buscan una explicación racional ceñida a una necesidad: la explicación de los acontecimientos que tienen lugar a su alrededor. Esta revolución en el pensamiento se conoce como el “paso del Mito al Logos”. Nace así el concepto de Ciencia.

A partir de aquí, la naturaleza (fisis) pasará de ser una fuerza caótica, subordinada a los dioses (Caos) a un organismo vivo donde todo funciona ordenadamente y la fuerza de este orden dinámico de funcionamiento es algo interno a la propia naturaleza (Cosmos).

Para entender este gran cambio hemos de situarnos veinticuatro siglos atrás, en las colonias griegas de Jonia, Asia Menor. La situación de Grecia como ciudad abierta al intercambio comercial produjo un choque de diversas culturas; los dioses y los relatos míticos se empezaron a poner en entredicho. En lugar de plantearse cuál será el Dios verdadero, tal vez convenga pensar que todos ellos son falsos.