jueves, 31 de mayo de 2012

Ilustración y Kant

Cuando hablamos de Ilustración, hablamos de Kant. Bajo de lema "sapere aude" ("atrévete a pensar") Kant proclama la autosuficiencia de la razón como única forma de progreso en una sociedad dominada aún por la enseñanza escolástica. Es en el siglo XVIII o "Siglo de las Luces" cuando se produce una culminación de la epistemología con la filosofía kantiana. Kant sintetiza las dos corrientes filosóficas imperantes en la filosofía moderna:  Racionalismo y Empirismo.
La pregunta de Kant por el conocimiento humano está inscrita dentro de otra pregunta más amplia acerca del ser humano. El estudio del se humano lo aborda Kant en tres dimensiones que responden a tres preguntas:

  1. ¿Qué podemos conocer? Esta pregunta se refiere al ámbito teórico de nuestra razón. En ella, estudia Kant las condiciones de posibilidad del conocimiento humano para llegar a la verdad y la ciencia acerca de la realidad.
  2. ¿Qué debemos hacer? Se refiere al ámbito práctico de la razón humana. Estudia el marco de actuación moral en el que debemos movernos y las condiciones de una ética autónoma para los individuos.
  3. ¿Qué nos cabe esperar? Estudia la dimensión especulativa del hombre, es decir, esa tendencia a buscar lo incondicionado, mas allá de nuestro conocimiento que cristaliza en los ideales: Dios, Mundo y Alma.

Teoría del conocimiento (uso teórico de la razón)
El problema que del que se ocupa de abordar kant en esta dimensión es los límites y las posibilidades del conocimiento humano. Kant considera que nuestra razón tiene límites -frente a Descartes- y este límite viene dado por la experiencia -de acuerdo con Hume, que le "despertó del sueño dogmático de la razón"-. Además, rechaza el escepticismo de Hume sobre la imposibilidad de la ciencia; por el contrario, considera que es posible llegar a un conocimiento científico.
Partiendo de estos supuestos, Kant hace un estudio del conocimiento en Crítica de la razón pura, en la que analiza tres dimensiones del conocimiento en tres partes:

  • Estética trascendental. En esta parte, Kant aborda el estudio de la facultad de la sensibilidad, es decir, del que nos llega de los sentidos. La sensibilidad es la capacidad de percibir los objetos espacio-temporalmente. En esta parte responde además a la pregunta de cómo son posibles las matemáticas como ciencia.
  • Analítica trascendental. En esta parte aborda el estudio de la facultad del entendimiento, es decir del conocimiento intelectual y conceptual de lo anterior. El entendimiento es la capacidad de pensar o de juzgar los datos que nos aporta la sensibilidad. Responde además a la pregunta de cómo es posible la física como ciencia.
  • Dialéctica trascendental. Aborda el estudia de la facultad de la razón, que es la facultad de hacernos preguntas cada vez más generales y elaborar grandes síntesis con los conocimientos que nos aporta el entendimiento. Pero esta facultad sólo puede pensar, no conocer. Da respuesta a la pregunta de si es posible la metafísica como ciencia.
En estas tres partes de la obra, Kant intenta dar respuesta a una serie de interrogantes de los que parte:

  • ¿Es posible la ciencia? Al igual que Hume, Kant piensa que para que un conocimiento sea científico debe cumplir dos requisitos: ampliar nuestra información y ser universal y necesario. Pero Kant, a diferencia de Hume, considera que tanto las matemáticas (Estética) como la física (Analítica) constituyen ciencia y que por tanto es posible el conocimiento científico. Por otro lado, considera que el límite del conocimiento científico es la experiencia y ,en consecuencia, las tres ideas metafísicas cartesianas -a las que ataca Hume- a las que Kant llama ideales de la razón (Dios, alma y mundo). No constituyen un conocimiento científico. En Dialéctica, concluirá Kant con la imposibilidad de la metafísica como ciencia.
  • ¿Qué es la ciencia? La ciencia es un conjunto de juicios que amplían nuestra información del mundo y son universales y necesarios. Atendiendo a la clasificación de los juicios elaborada por Hume:
  • juicios analíticos a priori:no son extensivos, no amplían nuestro conocimiento, sino que el predicado analiza la información ya contenida en el sujeto (analíticos); son independientes de la experiencia. Universales y necesarios no admiten excepciones (a priori). Para Hume, estos juicios son los propios de las matemáticas y tienen que ver que la relación entre ideas;
  •  juicios sintéticos a posteriori: amplían nuestro conocimiento, son extensivos (sintéticos) y están basados en la experiencia. No son universales y necesarios, son contingentes y particulares (a posteriori). La ciencia modelo de este conocimiento es la física y tienen que ver con los juicios de hechos.
 Kant, contrariamente a hume, considera que tanto las matemáticas como la física son posibles como ciencia, ambas poseen JUICIOS SINTÉTICOS A PRIORI (son extensivos y a la vez universales y necesarios). Admitida la existencia de estos juicios, Kant investigará qué condiciones han de darse para que aparezcan estos juicios. Las ciencias que admitan estas condiciones obtendrán resultados fiables y "científicos" mientras las que no las admitan, no (será el caso de la metafísica).
  • ¿Cuáles son las condiciones de posibilidad del conocimiento científico? Al estar basada la ciencia en juicios sintéticos a priori, sus condiciones de posibilidad son dos: la experiencia y la razón. Tanto las matemáticas como la física poseen juicios sintéticos por que amplían nuestra información y juicios a priori porque son universales y necesarios. Para ser universales, nuestra razón pone unas condiciones de universalidad, a las que Kant llamará FORMAS A PRIORI DE LA RAZÓN. 
  • El conocimiento tiene, pues, dos polos: lo que pone el objeto (la experiencia, origen y límite del conocimiento) y lo que pone el sujeto (formas a priori, moldes que posibilitan el conocimiento científico). El conocimiento es el resultado de una síntesis entre experiencia y razón; entre la materialidad del objeto y las formas que pone el sujeto, que es activo.
En Crítica de la razón pura, Kant explica cómo son posibles los JSAP en la ciencia de la siguiente manera:
  • En las matemáticas, por que el a priori lo pone nuestra facultad de la SENSIBILIDAD, que porta sus formas, que son ESPACIO Y TIEMPO (formas a priori de la sensibilidad). El espacio y el tiempo son unas condiciones subjetivas que aporta nuestra sensibilidad (conocimiento sensible): todos lo objetos los percibimos espacio-temporalmente. Las matemáticas (geometría y aritmética) se fundamentan en la dimensión temporal y espacial que nuestra razón pone sobre los objetos empíricos para poder percibirlos. El objeto (materia de conocimiento) más lo que pone el sujeto (formas a priori) constituye el FENÓMENO (lo que es el objeto, en cuanto al sujeto)
  • En la física, por que el a priori lo pone nuestra nuestra facultad del ENTENDIMIENTO, que aporta unos conceptos puros del entendimiento o CATEGORÍAS. Las categorías nos permiten generar conceptos empíricos a partir de los datos extraídos de la la experiencia. Al entendimiento llega el fenómeno y en sujeto aporta sus formas a priori sobre éste fenómeno para poder entenderlo: las categorías. En "Deducción metafísica de las categorías", una parte de la "Analítica Trascendental" Kant investiga cuántas y cuáles son las categorías. Dado que para Kant entender es conceptualizar (identificar el fenómeno con un concepto), y y la conceptualización se hace por medio de juicios sintéticos, habrá tantas formas puras de categorizar o conceptualizar, como formas puras de juicios. Como hay 12 tipos de juicios, habrá 12 categorías. Las categorías con exclusivas de los fenómenos, es decir, no se puede aplicar más allá del ámbito de los objetos sensibles ( "Deducción trascendental de las categorías"): las categorías se usan de un modo adecuado cuando las aplicamos a los objetos que se dan a la experiencia pero no cuando con ellas intentamos pensar objetos que estén más allá de la experiencia, para pensar objetos trascendentes; así por ejemplo, el concepto de unidad tiene un valor objetivo si lo usamos para pensar el objeto que tengo delante como una mesa, pero no para pensar en Dios como siendo una realidad; o la categoría de causa–efecto tiene valor objetivo cuando la aplico a la relación existente entre fenómenos (como el fenómeno de calentar el agua a 100 grados y el fenómeno de hervir el agua), pero no es válida cuando la utilizo para pensar en un ser trascendente como Dios y decir de él que es causa del mundo.
  • En la metafísica, sin embargo no podemos aportar el a priori (las categorías) porque está fuera del mundo fenoménico. Lo que hace la RAZÓN es realizar grandes síntesis del mundo fenoménico, pero sólo puede conocer el mundo fenoménico, más allá de los fenómenos no único que puede hacer es pensar sobre ello. La tendencia inherente al ser humano a buscar lo incondicionado desemboca en tres ideas o ideales
  • Mundo (teorías metafísicas englobantes que intentan explicar todos los fenómenos físicos) 
  • Alma (resumen o síntesis de todos los fenómenos psíquicos)
  • Dios (síntesis de ambos fenómenos, la causa suprema de todo tipo de fenómenos)
Estos tres objetos, no pueden ser comprendidos por que rebasan el ámbito de lo empírico. Por tanto, la metafísica no constituye ciencia.  
Teoría de la moral (uso práctico de la razón)
En "Crítica de la razón práctica" Kant da respuesta a la pregunta: ¿qué debo hacer?
Lo temas metafísicos tratados en la "Dialéctica trascendental" los traslada Kant a la ética como "postulados de la razón práctica". Los postulados son proposiciones que no pueden ser demostradas desde la razón teórica pero han de ser admitidas para entender el "hecho moral". Los postulados de la razón práctica son la existencia de la libertad, la inmortalidad del alma, y la existencia de Dios.
Kant hace una crítica a las éticas materiales, que son aquellas que persiguen un fin (el pla­cer, el dinero, el poder, la felicidad, la contemplación de Dios....) y poseen unos medios (preceptos necesarios para su realización). Su crítica se resume en tres puntos:

  1. Son empíricas (a posteriori)
  2. Sus preceptos son hipotéticos o condicionales.
  3. Son heterónomas (las normas están fuera de mí y yo las obedezco)
Frente a las anteriores, Kant propone una ÉTICA FORMAL. La ética kantiana afirma que es posible decidir la bondad o maldad de una máxima a partir de un rasgo meramente formal como es su posibilidad de ser universalizada.  Otras características de la ética formal son: 


  • el rigorismo kantiano;
  • la defensa de la autonomía de la voluntad en la experiencia moral;
  • y la propuesta de los imperativos categóricos como imperativos propiamente morales .

En conclusión, es una ética conforme al deber, lo que importa no es el resultado de una acción sino la intencionalidad.








martes, 29 de mayo de 2012

El empirismo y los límites del conocimiento

Llamamos empirismo a la corriente filosófica desarrollada en las Islas Británicas entre los siglos XVII y XVIII. Esta corriente atribuye el conocimiento única y exclusivamente a los sentidos, por lo que se contrapone al racionalismo. Sus representantes más importantes y que serán objeto de estudio son John Locke, George Berkeley y David Hume. Para los racionalistas, la experiencia es la génesis y el límite del conocimiento.

Locke
La filosofía de Locke,  parte del rechazo de las ideas innatas de Descartes. Locke afronta el problema de la  génesis y el límite del conocimiento desde la perspectiva de la experiencia interna. El valor del conocimiento depende de los mecanismos psicológicos que se producen en el sujeto (psicologismo). Por tanto, el sujeto también interviene en su elaboración.
Todo lo que conocemos son idas, que Hume clasifica en:

  • Ideas simples. Son las ideas más elementales e irreductibles a ideas más básicas, y las dividió en ideas de sensación e ideas de reflexión:
  • Ideas simples de reflexión. Son para Locke las ideas que se refieren a la propia vida psíquica y de las que tenemos noticia por experiencia interna o percepción interna, como la idea de dolor, de alegría, etc,.
  • Ideas simples de sensación. Son para Locke las ideas que aparecen en la experiencia externa o percepción externa. Se identifican con lo que ahora llamamos sensaciones. Se dividen en ideas de cualidades primarias e ideas de cualidades secundarias.
  • Ideas complejas.Son aquellas que se formas a partir de las ideas simples. Se dividen en tres tipos de ideas:
  • Modo. Para Locke los modos son las ideas complejas que se refieren a propiedades que no subsisten por sí mismas sino que dependen de las substancias.
  • Relación. Son consecuencia de la comparación de una idea con otra.
  • Sustancia. Representan cosas particulares que subsisten por sí mismas.
Para hacer referencia al estado de seguridad que tiene el sujeto con respecto a una sustancia, Locke emplea el término de certeza. Aunque por los sentidos no podamos conocer las sustancias cartesianas, sí podemos estar seguros de su existencia. Así, podemos conocer nuestra mente mediante una certeza basada en la intuición (intuitiva); las sustancias físicas mediante la certeza sensitiva o sensación; y la sustancia infinita o Dios mediante la certeza demostrativa. Locke creyó posible poder demostrar la existencia de Dios mediante el principio de causalidad, pues la sensaciones no se producen solas sino que las producen objetos en mí.

Hume
Hume es considerado como el empirista más radical. Al igual que el resto de los empiristas, afirma que no tenemos ideas innatas sino que la mente es como una "tabla rasa" cuando nacemos, es decir está en blanco y cualquier idea viene de fuera. Al contrario que Descartes, sostiene, pues, que el conocimiento empieza con lo sentidos y todo lo que llega a nuestro conocimiento pasa previamente pos los sentidos. Es un conocimiento de experiencia en el que la razón solo puede lo que la experiencia nos ofrece, relacionando unas ideas con otras. Así pues, los sentidos son nuestra única fuente válida de conocimiento.
Hume llama percepciones -Locke lo llamará ideas- a todo el contenido que hay en nuestra mente y las divide en:
  • Impresiones. Son las percepciones vivas e intensas, claras, de los objetos y fenómenos que se nos muestran en la experiencia y que percibimos a través de los sentido. Son preentes y están aisladas unas de otras y son la base de nuestro conocimiento.
  • Ideas. Son imágenes debilitadas de las impresiones. 
Para que una idea sea válida, debe estar basada en una impresión correspondiente. Por tanto Hume rechaza las tres ideas clásicas de la metafísica de las que hablaba Descartes, ya que no se basan en ninguna impresión.
  1. Frente a Dios, considera que no es posible demostrar su existencia pues no se basa en ninguna impresión, sobrepasa los límites de mi conocimiento, por consiguiente, no puedo hablar de ello.
  2. Frente al Mundo, considera que  tenemos ninguna impresión de "mundo como totalidad", lo único que tenemos son impresiones aisladas. Por tanto no existe ninguna sustancia a la que podamos llamar extensa o material, sino que tenemos distintas impresiones que sólo podemos unir en nuestra mente pero no sabemos si están unidas en la realidad.
  3. Frente al Alma, No tenemos ninguna impresión acerca de nuestra identidad personal. El yo no puede percibirse como sustancia. Sólo tenemos recuerdos de impresiones pasadas y la continuidad de nuestros recuerdos (la memoria) es lo que no hace creer que somos la misma persona, pero esta sensación también es una construcción mental nuestra que no depende de la realidad.
La unión de impresiones se produce porque tenemos varios mecanismos de asociación de impresiones y que son causa de muchas de nuestras ideas. Estas leyes de asociación nos hacen creer a menudo que la realidad es de un modo determinado y no nos damos cuenta que somos nosotros mismos quienes unimos deliberadamente unas impresiones con otras, pero esto no quiere decir que conozcamos la naturaleza de lo real, sino que la realidad en nuestra mente es en parte construida por estas asociaciones, clasificadas en:
  • Proximidad. Tendemos a unir las impresiones que aparecen próximas en el espacio y seguidas en el tiempo, sin que por ello exista una relación entre ambas (por ejemplo, en las fobias).
  • Semejanza. Tendemos a unir las impresiones que se parecen. Este fenómeno se conoce como generalización (por ejemplo, cuando decimos que todos los toros son bravos).
  • Causa-efecto. Tendemos a asociar aquellas impresiones que aparecen contiguas en el espacio y en el tiempo estableciendo una causalidad. En toda inferencia causal (razonamiento) hay una conexión necesaria entre causa y efecto que establecemos erróneamente. Para Hume, simplemente, es una sucesión constante. . Que el agua hierva a 100 grados no quiere decir que siempre vaya a ser a si, implemente vinculamos la impresión fuego y la impresión agua hirviendo.
 Por esta razón no podemos establecer un conocimiento verdadero, solo podemos tener creencia, no certeza. No existen por tanto las leyes universales, pues aplicando el criterio de certeza, no son válidas por lo que la ciencia es imposible. Solo podemos conocer fenómenos (fenomenismo): "cuando percibimos, lo que verdaderamente percibimos no es algo exterior a nuestra mente sino nuestras propias sensaciones".
Para Hume, un conocimiento científico debe reunir dos características:
  1. Que sea universal y necesario, y por tanto que nos proporcione leyes sobre la naturaleza que valgan para todos los casos y para todo tiempo, de manera que podamos hacer una predicción de los fenómenos.
  2. Que amplíe nuestra información sobre el mundo, es decir, que nos haga conocer mejor la naturaleza o la realidad que estudiamos. 
Basándose en la clasificación anteriormente expuesta, considera Hume que hay dos tipos de conocimiento:
  • Cuestiones de hecho. Consisten en un conocimiento de las leyes naturales que proviene de la experiencia y que nos llega a través de los sentidos. Se basa en las impresiones y es un conocimiento empírico. La ciencia que se basa en este tipo de conocimiento es la física. Nos ofrece información sobre el mundo exterior (es extensivo) pero no nos da certeza ni universalidad, pues la experiencia sólo nos muestra casos concretos y particulares (impresiones), por consiguiente, no constituye ciencia.
  • Relaciones de ideas. Son las ideas que nuestra razón o entendimiento establece con las ideas que provienen de la experiencia. Es un conocimiento racional, pero que se basa en el último extremo en la experiencia y la ciencia modelo de este tipo de conocimiento son las matemáticas. Es un conocimiento que no ofrece exactitud y certeza, pero que no amplía nuestra información del mundo, sino que se limita a relacionar ideas sin ofrecernos ningún dato empírico nuevo, por eso no constituye ciencia.
Hume considera, de esta manera, que en ser humano debe conformarse con un conocimiento probable. No podemos tener certeza de las asociaciones que establecemos entre las impresiones, no es posible que un impresión es causa de otra (derrumba el principio de causalidad) y por tanto no es posible la ciencia. 
Este escepticismo tendrá sus consecuencias en el terreno de la moral con el desarrollo del emotivismo moral. Según esta teoría, el fundamento de la experiencia moral no lo encontramos en la razón (Hume se opone al racionalismo) sino en el sentimiento que las acciones y cualidades de las personas despiertan en nosotros. Hasta ahora el criterio ético seguido ha estado en función del conocimiento de las normas y las leyes naturales y universales. Pero Hume niega este criterio puesto que no podemos conocerlas. Nuestros juicios éticos estarán por tanto guiados por el sentimiento, que es universal y desinteresado




lunes, 28 de mayo de 2012

Filosofía moderna: Descartes

Contexto filosófico
Una vez superada la filosofía anterior, nos encontramos con la Edad Moderna, una nueva forma de afrontar la filosofía desde la perspectiva del conocimiento. Se proclaman la autosuficiencia y la autonomía de la razón, dejando la fe al margen de la filosofía; la dimensión gnoseológica de la filosofía, es decir, el conocimiento como criterio de interés; el uso del método matemático como método adecuado para el descubrimiento de los primeros principios (intuición-deducción).
En esta época, la preocupación por el conocimiento se desarrolla en dos corrientes fundamentales: Racionalismo y Emprirismo. 

Introducción
Podemos considerar a Descartes como el padre del Racionalismo: tiene una confianza absoluta en la Razón y una desconfianza en los sentidos (siguiendo la línea de Parménides y Platón). Otros rasgos que nos permiten enmarcarlo en este movimiento son el innatismo de las ideas y la concepción de que el orden del pensamiento se corresponde con la realidad y su recurso a Dios como garantía (san Agustín).
Las principales obras de Descartes son:

  • Discurso del método
  • Meditaciones metafísicas



Unidad de Razón y método
Como buen racionalista, Descartes considera que es posible el conocimiento de la Realidad por medio de la razón. Para esto, debe someterse a un método adecuado.  
Los modos de conocimiento con los que podremos alcanzar el saber estricto son consecuencia de la experiencia intelectual: la intuición, acto intelectual, simple y evidente, es la base del conocimiento; y la deducción, movimiento de la mente que consiste en la captación de una verdad por seguirse de otra cosa conocida con certeza. Una vez captados por intuición los primeros principios (se nos presentan de forma clara y evidente), el razonamiento deductivo nos permite llegar a otras verdades que se derivan de estos principios necesariamente. El método es un conjunto de reglas ciertas y fáciles con las que llegar al conocimiento; la más importante es la regla de la evidencia: admitir como verdadero sólo aquello que se conozca con evidencia, con claridad y distinción; esta regla da lugar al llamado criterio de verdad. Por la regla del análisis dividimos cada dificultad hasta llegar a los elementos simples; por la regla de la síntesis conducimos nuestro pensamiento de lo más fácil (de los elementos simples) a lo más difícil (al problema complejo); y por la regla de la enumeración revisamos todo el proceso hasta estar seguros de no omitir ningún paso ni de cometer errores.

Duda metódica y descubrimiento del primer principio: "Cógito, ergo sum"
Como consecuencia de la regla de la evidencia, que sólo admite como verdadero aquello que se nos presente con absoluta evidencia, Descartes aboga por la duda metódica. No es una duda escéptica sino metódica porque persigue la verdad. Dado que no podemos dudar de todas nuestra opiniones una a una, propone analizar los principios sobre los cuales se asientan.

  1. Los sentidos. Los sentidos, que están en la base de las ciencias empíricas, a veces nos engañan porque sólo nos muestran el cambio, la apariencia de la realidad y nos hacen equivocarnos muy a menudo.
  2. La realidad. El sueño es indistinguible de la vigilia, por lo que todo lo percibido podría ser un sueño y falso
  3. Los principios matemáticos. Frente a los principios matemáticos, Descartes propone la hipótesis de un genio maligno que nos hiciera equivocarnos incluso de aquello que se nos presenta con absoluta evidencia a la razón: los axiomas matemáticos.
Mientras duda, Descartes se da cuenta de su propia esencia: la de ser pensante. La duda metódica ha llevado a Descartes al descubrimiento de una primera verdad evidente de la que no se puede dudar. El hecho de dudar ya implica la función de pensar. Por tanto, de lo único que puedo estar totalmente seguro es de mi propio pensamiento y de que mi existencia y mi realidad  nos les la de ser pensante ("pienso, luego existo")
Del mismo modo que llega al descubrimiento de una primera verdad, encuentra el criterio de verdad: claridad y distinción. Las cosas verdaderas son aquellas que se me presentan de forma clara y distinta. Lo claro es lo evidente, lo presente y manifiesto al espíritu y que se ofrece a la intuición; lo distinto se da cuando el conocimiento es simple y la cosa está bien delimitada, lo claro presente sólo él y no mezclado.

Análisis del contenido del pensamiento: las ideas
Dado que la esencia del alma en el hombre es la de ser pensante, Descartes analizará el contenido del pensamiento y descubrirá que esta formado por tres tipos de ideas:

  1. Las ideas adventicias. Son todas aquellas ideas que provienen de fuera y que nos llegan a través de nuestra experiencia externa, esto es, los sentidos.No nos sirven para construir un conocimiento seguro, ya que hemos puesto en duda nuestros sentidos.
  2. Las ideas ficticias. Son aquellas que provienen de la imaginación. Se construyen a través de la unión de dos o más ideas adventicias, luego no no sirven, tampoco, para la el apoyo de la ciencia.
  3. Las ideas innatas. Son aquellas que provienen exclusivamente de la razón. Son inherentes a ella desde que nacemos y no provienen de los sentidos. Se nos presentan con absoluta evidencia y han tenido que ser puestas en nuestra razón no por el mundo exterior ni por nosotros mismos sino por un ser perfecto e infinito al que llamamos Dios.
Como conclusión del análisis de los tipos de ideas, Descartes saca varias conclusiones:
  • Las ideas innatas son las únicas que nos sirven de base para en conocimiento.
  • El análisis de las ideas innatas nos lleva a concluir que tiene que existir un ser que haya puesto en nosotros las ideas de infinitud y perfección, que son innatas, y que por tanto tiene que ser perfecto e infinito, es decir, un ser superior al que llamamos Dios.
  • La demostración de la existencia de Dios mediante el principio de causalidad: Dios es la causa de nuestras ideas de perfección e infinitud pues tiene que existir un ser pensante, absolutamente perfecto que sea causa de esas ideas. La idea de un ser perfecto implica su existencia (argumento ontológico): la existencia de Dios está comprendida en la idea de un ser infinitamente perfecto del mismo modo que en la idea de triángulo está comprendido que sus tres ángulos son iguales a dos rectos.
  • Dios incluye en su esencia su existencia, pero también su bondad y veracidad, y Dios sería mentiroso y poco bondadoso si nos hiciese errar cuando creemos estar ante la verdad. El hecho de que Dios exista, es la garantía de que existe un mundo exterior que se corresponde con nuestras ideas acerca del mismo, ya que Dios no puede permitir que nos engañemos en nuestro conocimiento de la realidad.

La realidad
El método cartesiano, conlleva a la afirmación de la existencia de tres tipos de sustancias (aquello que no necesita de otra cosa para existir):
  1. La sustancia pensante o mente -pues la esencia del hombre es la de ser pensante- ("res cogitans"). Es la primera desde el punto de vista de nuestro conocimiento (la primera verdad a la que se accede por el primer paso del método).
  2. La sustancia extensa o mundo ("res extensa"). Es la tercera desde el punto de vista del conocimiento. Se llega a su existencia partiendo de la existencia de Dios, que es el garante de que a nuestras ideas sobre el mundo les corresponde un mundo real.
  3. La sustancia infinita o Dios ("res infinita"). Es la segunda desde el punto de vista del conocimiento. A ella se llega mediante el análisis de las ideas innatas de infinitud y perfección. Es una demostración racional. Su existencia nos permite establecer la existencia de una realidad exterior a nuestro conocimiento y la correspondencia entre sustancia pensante y sustancia extensa. Sin embargo, desde el punto de vista de la realidad, la primera sustancia es la infinita pues Dios es el creador de las otras dos sustancias.