Aristotelismo de Santo Tomás
La oposición al averroísmo latino y la influencia aristotélica forman el pensamiento de Santo Tomás. Entre las aportaciones más importantes de Aristóteles, aunque sintetizadas con la doctrina cristiana, están:
- Interpretación de la naturaleza. Para Aristóteles, el movimiento era el paso de la potencia al acto. Tomás toma el hilemorfismo, la composición de los seres en sustancia y accidente, la teoría de las cuatro causas (material, formal, eficiente y final),…Una de las 5 vías que tomó Sto. Tomás para demostrar la existencia de Dios fue la del movimiento. Observa el movimiento. Si se mueve es porque alguien lo mueve. En el infinito, se ve el primer motor, que es Dios.
- Antropología. El alma es el principio de vida. El alma es la forma y el acto del cuerpo. El cuerpo y el alma forman una unión sustancial.
- Ética. El fin último del hombre es la felicidad: la contemplación de Dios. Hay una primacía del conocimiento sobre la voluntad (primero entiendo, luego creo). Las normas morales están inscritas en la naturaleza concebida, ésta, teleológicamente. Es la Ley Moral Natural (todos nacemos con la ley moral: no matar, subsistir,…)
Fe y razón
Santo Tomás hace una aportación que culmina con el problema Fe/Razón. Según Sto. Tomás, ambas son fuentes de conocimiento distintas, pero colaboran, a diferencia del averroísmo latino (doble verdad). La razón colabora con la fe dotándola de un método racional (filosofía) ayudando a la teología a constituirse como ciencia. Por otro lado la fe colabora con la razón siendo criterio extrínseco negativo, esto es, viene de fuera y corrige a la razón en caso de que el razonamiento sea falso, es decir, contrario a la fe. Podemos observar, de este modo que la fe va mas allá que la razón y la tutela, ya que el conocimiento es limitado. Entre ambas esferas encontramos una intersección de contenidos comunes a la fe y a la razón. Algunas creencias nunca podrán ser demostradas por la razón (la trinidad y la eucaristía, p. ej.) y otras sí, como los preámbulos de la fe (la existencia de Dios y la inmortalidad del alma, p. ej.). Pero a pesar de ese solapamiento que se produce en algunos puntos entre la teología y la filosofía (existencia de Dios, por ejemplo), creerá Sto. Tomás en la necesidad de la fe pues no todo hombre puede llegar a la verdad por la razón, bien por falta de tiempo, bien por falta de capacidad; además, la fe debe guiar a la razón para evitar el error.
Antropología
El hombre es un compuesto de cuerpo (materia) y alma (forma) que forman una unión sustancial. Dado que el alma es inmaterial le corresponden las facultades del entendimiento (agente y paciente) y la voluntad. Sin embargo al estar unida al cuerpo por esa unión sustancial, no lo puede conocer todo. En este sentido, el cuerpo colabora con el entendimiento extrayendo las cosas sensibles (Abstración) y elaborando un concepto universal.
Las percepciones sensibles dejan en mi memoria una imagen o representación particular llamada fantasma. Sobre ella, actúa el entendimiento agente, despojando esa idea de datos particulares.
Actúa el entendimiento paciente, y conoce universalmente.
Para Sto. Tomás, cuando lo veo, automáticamente saco lo universal, y posteriormente, lo particular. Vuelvo la mirada sobre aquello que ha producido en mí ese universal.
Explicación de la realidad
Para santo Tomás la realidad se divide en dos ámbitos:
- esencia (Dios es esencia pura);
- existencia (seres contingentes creados).
El Aquinate parte de la contingencia de todo ser finito: la indigencia radical de todo ser finito exige un ser que sea fundamento de sí mismo y de todo lo real, Dios. Todas las criaturas tienen una composición metafísica de esencia y existencia (son contingentes, limitadas) frente al único ser necesario e infinito, Dios, que es la causa de su existencia. Partiendo de Dios, Sto Tomás nos ofrece una visión de la realidad creada en forma jerárquica. Para referirse a los seres creados (compuestos) se sirve de conceptos aristotélicos: acto y potencia, sustancia y accidentes, materia y forma, añadiendo la distinción esencia/existencia.
Teología. Esencia y existencia de Dios
Santo Tomás quiere defender la posibilidad del conocimiento de Dios sin rebajar la calidad de su ser, evitando dos extremos: afirmar la posibilidad del conocimiento de Dios a costa de aproximar demasiado su ser a las cosas del mundo; y separar radicalmente a Dios del mundo, negando con ello la posibilidad de su conocimiento racional. Para ello, echando mano de la analogía (relación de semejanza entre dos cosas distintas), empleará varios recursos:
- la afirmación: afirmaremos de Dios únicamente aquellas propiedades puras que no traen consigo imperfección;
- la negación: negaremos de Dios las propiedades de las criaturas que implican imperfección;
- la eminencia diremos que Dios posee de forma infinita las perfecciones que encontramos en las criaturas.
Dado que la existencia de Dios no es evidente, Santo Tomás plantea la necesidad de demostrar la existencia de Dios, de forma que sea accesible a la facultad humana. Para ello se basa en unas pruebas (las 5 vías) que son demostraciones a posteriori (eexperiencia sensible). El esquema común a las Cinco Vías es el siguiente:
- Parte de una observación: un dato de experiencia, un rasgo que se puede observar en las cosas y que es distinto para cada Vía (movimiento, causalidad, existencia dependiente de otro ser, perfección, conducta final).
- Utiliza el principio de causalidad: todo lo que se mueve se mueve por otro, nada de lo que experimentamos es causa de sí mismo, ...
- Plantea la imposibilidad de series hasta llegar al infinito: llega hasta un primer motor ordenador.
- Concluye el la existencia de una causa incausada: DIOS.
La conclusión final es que Dios existe.
Ética
La ética de Santo Tomás es eudemonista: el fin último es la felicidad; y teleológica: todo ser vivo tiene una tendencia. Las tendencias las podemos reunir en tres grupos:
- En cuanto sustancia, conservar nuestra propia existencia, alimentarnos, cuidar la salud, etc.
- En cuanto animales, tendemos a perpetuar la especie con la procreación. De esta tendencia se deducen ciertas normas de conducta encaminadas a la procreación y el cuidado de la prole.
- En cuanto racionales, tendemos a conocer la verdad y vivir en sociedad. Hay unas normas que intentan coordinar la convivencia. De aquí viene la obligación moral de vivir en sociedad y respetar la justicia.
El hombre, a excepción del resto de los seres naturales, es capaz de conocer sus tendencias racionalmente. Al conocerlas, puedes deducir o sacar ciertas normas de conductas encaminadas a dar a estas tendencias el cumplimiento adecuado.Estas normas de conducta que dan cumplimiento a nuestras tendencias se conoce como Ley Natural.
La ley natural dirige y ordena los actos de los seres naturales para la adecuada realización de los bienes que les son propios. Santo Tomás toma del pensamiento griego la noción de naturaleza como principio dinámico intrínseco que determina el comportamiento ordenado de los seres naturales, a la vez que la idea de que puede utilizarse el criterio de la “naturalidad” para distinguir la conducta buena de la mala: lo bueno es lo natural y lo malo lo contrario a ella. Pero añade a esta idea griega la tesis de que las inclinaciones naturales descansan en último término en Dios, quien por su providencia gobierna todas las cosas y les da las disposiciones convenientes para su perfección. En los seres irracionales la ley eterna inscrita en su naturaleza determina sus acciones de manera pasiva y necesaria, en los hombres descansa en su razón y se realiza a partir de su voluntad y libertad. Santo Tomás interpreta la ley natural como la ley moral, y la identifica con la razón humana que ordena hacer el bien y prohíbe hacer el mal. La ley moral es racional pues es dictada por la razón y natural porque la razón es un rasgo de la naturaleza humana y porque describe las acciones convenientes para los fines inscritos en nuestra naturaleza. La ley natural contiene los preceptos básicos que rigen la vida moral, el primero de los cuales es “debe hacerse el bien y evitarse el mal” y en el que se fundan todos los demás preceptos de la ley moral. Dado que la ley natural se fundamenta en la naturaleza humana, y ésta en Dios, la ley natural no es convencional, es inmutable; evidente (ha de ser bien conocida para poder llegar a todos y así, poder interpretarla); y la misma para todos (universal). La ley positiva (ley que promulgan los Estados) debe ser expresión de la ley natural para ser justa y buena y, por tanto, no será convencional. La ley natural tiene su origen y fundamento en un orden más amplio: el orden del Universo, orden que es expresión de la ley eterna, ley inmutable que descansa en la propia razón de Dios y de la cual derivan todas las demás leyes. Dios ordena todas las acciones, tanto humanas como no humanas, hacia su fin.