Vida
Nació en Tagaste, África. Hijo de un padre pagano y una madre cristiana fue educado en los valores del cristianismo. Alejado del cristianismo, vivió una vida tormentosa, entregado al juego y los espectáculos. Su afán por la búsqueda de la verdad lo llevará a aferrarse a los maniqueos, hasta que a los 32 años conozca las doctrinas de San Ambrosio en Milán, quien lo instruirá de nuevo en el cristianismo hasta su bautizo. A los 34 años regresará a África, convirtiéndose en obispo de Hipona.
Con la llegada de los vándalos en el año 430 a África, muere San Agustín a los 72 años, asistiendo a la caída del Imperio Romano.
Es considerado como uno de los más importantes padres de la Iglesia.
Sus obras más importantes son: La ciudad de Dios y las Confesiones.
Fe y razón
El conflicto fe-razón es el eje sobre el que gira toda la filosofía medieval. San Agustín acoge la filosofía platónica y de Plotino (Eneadas) y el cristianismo. Esta mezcla conformará el Agustinismo hasta el siglo XIII, con Sto.Tomas.
Para Agustín, la fe y la razón colaboran sin que una cosa excluya a la otra. Ambas llevan hasta el conocimiento de la verdad cristiana. No obstante, hay una prioridad de la fe sobre la razón, que solo ayuda.
Hay que creer para entender (credo ut intelligam). Lo que importa es creer en Dios aunque no lo entendamos. De ahí que la razón este sometida a la fe.
Raíces antropológicas de San Agustín
La filosofía de San Agustín parte de la interiorización. Todo esta en nuestro interior y no fuera, en la experiencia. Se traduce en el autotrasendimiento del hombre. El autotrasendimiento del hombre se da en el conocimiento y en la voluntad
Autotrascendimiento del hombre en el conocimiento
La verdad esta en nosotros mismos por que un ser infinito (Dios) nos las ha puesto en nosotros mismos mediante la iluminación. Para descubrirla tenemos que mirar en nosotros mismos. A partir de las verdades mutables que encontramos en nuestro interior deseamos conocer las verdades inmutables, que son superiores a nosotros y existen necesariamente.
Autotrascendimiento del hombre en la voluntad
El hombre está continuamente buscando la felicidad. Esta felicidad no esta sino en el amor a Dios, porque sólo le puede hacer feliz algo que sea mas que él: Dios.
Teología
Dios es causa real proporcionada.
Para demostrarnos la existencia de Dios, San Agustín opta, también, por la vía de la interiorización para lo que se basa de varios argumentos:
- Orden en el universo. El orden del universo lo ha creado Dios.
- Consenso. Si tanta gente cree en Dios, no puede estar equivocada.
- Autotrascendimiento e ideas inmutables. Si existe en mí una idea inmutable (extraordinaria), alguien infinito las ha puesto necesariamente en nosotros; luego ese ser infinito es Dios.
En el argumento ontológico (San Anselmo) esta idea va a presentar una variante: Dios es lo mas de lo mas grande. Si Dios es lo mas grande tiene que existir por que sino habría algo mas grande que él. Si no existe, ya no es lo más grande, porque no tendría categoría de existencia.
Antropología
El hombre -al igual que en Platón- presenta dos partes: cuerpo y alma. El alma (inmutable) se sirve del cuerpo (mutable), que no tiene valor. A su vez, el alma tiene dos aspectos diferentes:
- Razón inferior. Tiene por objeto la ciencia, el conocimiento de las realidades sensibles mutables. Es el conocimiento del entorno físico. Sirve para sobrevivir o plantearme las necesidades del entorno físico.
- Razón superior. Tiene por objeto la sabiduría, las Ideas, para poder conocer a Dios. Este conocimiento lo hacemos a través de la iluminación divina, que nos permite conocer todo.
En cuanto al origen del alma, no puede existir antes de nacer por que entonces Dios quedaría en un segundo plano; tampoco se puede decir que se transmite de padres a hijos -como planteaba el traduccianismo-, ya que seria dar al hombre demasiada importancia, en detrimento de Dios. Finalmente, San Agustin dijo que las almas son creadas por Dios allí donde se necesiten, con ocasión de la creación de un nuevo ser.
Ética y moral
Con el cristianismo, llega la libertad individual. Somos libres para hacer el bien y el mal. Si hacemos el mal allá nosotros. En contra de esta postura se mantiene el pelagianismo, que afirma que el hombre no tiene tendencia al mal. Si el hombre no tiene tendencia a el mal no necesita de la gracia de Dios. Por lo tanto minimiza el papel de la Gracia Santificante.
En cuanto al origen del mal, siguiendo a Plotino, afirma San Agustín que no puede estar en Dios, porque no es algo positivo y por lo tanto no ha podido ser creado por Dios.
Estado e Historia - "La ciudad de Dios"
Es el libro más importante de San Agustín. En él plantea por primera vez el sentido de la historia y minimiza el papel del Estado frente a la Iglesia.
Conclusión
El agustinismo se mantendrá hasta el siglo XIII, hasta que resurja otra vez el pensamiento de Aristóteles de la mano de Averroes.
Sus puntos:
- Prioridad de la Fe sobre la Razón
- Primacía de la voluntad
- Argumento ontológico (San Anselmo de Cunterbury)
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