Llamamos empirismo a la corriente filosófica desarrollada en las Islas Británicas entre los siglos XVII y XVIII. Esta corriente atribuye el conocimiento única y exclusivamente a los sentidos, por lo que se contrapone al racionalismo. Sus representantes más importantes y que serán objeto de estudio son John Locke, George Berkeley y David Hume. Para los racionalistas, la experiencia es la génesis y el límite del conocimiento.
Locke
La filosofía de Locke, parte del rechazo de las ideas innatas de Descartes. Locke afronta el problema de la génesis y el límite del conocimiento desde la perspectiva de la experiencia interna. El valor del conocimiento depende de los mecanismos psicológicos que se producen en el sujeto (psicologismo). Por tanto, el sujeto también interviene en su elaboración.
Todo lo que conocemos son idas, que Hume clasifica en:
- Ideas simples. Son las ideas más elementales e irreductibles a ideas más básicas, y las dividió en ideas de sensación e ideas de reflexión:
- Ideas simples de reflexión. Son para Locke las ideas que se refieren a la propia vida psíquica y de las que tenemos noticia por experiencia interna o percepción interna, como la idea de dolor, de alegría, etc,.
- Ideas simples de sensación. Son para Locke las ideas que aparecen en la experiencia externa o percepción externa. Se identifican con lo que ahora llamamos sensaciones. Se dividen en ideas de cualidades primarias e ideas de cualidades secundarias.
- Ideas complejas.Son aquellas que se formas a partir de las ideas simples. Se dividen en tres tipos de ideas:
- Modo. Para Locke los modos son las ideas complejas que se refieren a propiedades que no subsisten por sí mismas sino que dependen de las substancias.
- Relación. Son consecuencia de la comparación de una idea con otra.
- Sustancia. Representan cosas particulares que subsisten por sí mismas.
Para hacer referencia al estado de seguridad que tiene el sujeto con respecto a una sustancia, Locke emplea el término de certeza. Aunque por los sentidos no podamos conocer las sustancias cartesianas, sí podemos estar seguros de su existencia. Así, podemos conocer nuestra mente mediante una certeza basada en la intuición (intuitiva); las sustancias físicas mediante la certeza sensitiva o sensación; y la sustancia infinita o Dios mediante la certeza demostrativa. Locke creyó posible poder demostrar la existencia de Dios mediante el principio de causalidad, pues la sensaciones no se producen solas sino que las producen objetos en mí.
Hume
Hume es considerado como el empirista más radical. Al igual que el resto de los empiristas, afirma que no tenemos ideas innatas sino que la mente es como una "tabla rasa" cuando nacemos, es decir está en blanco y cualquier idea viene de fuera. Al contrario que Descartes, sostiene, pues, que el conocimiento empieza con lo sentidos y todo lo que llega a nuestro conocimiento pasa previamente pos los sentidos. Es un conocimiento de experiencia en el que la razón solo puede lo que la experiencia nos ofrece, relacionando unas ideas con otras. Así pues, los sentidos son nuestra única fuente válida de conocimiento.
Hume llama percepciones -Locke lo llamará ideas- a todo el contenido que hay en nuestra mente y las divide en:
- Impresiones. Son las percepciones vivas e intensas, claras, de los objetos y fenómenos que se nos muestran en la experiencia y que percibimos a través de los sentido. Son preentes y están aisladas unas de otras y son la base de nuestro conocimiento.
- Ideas. Son imágenes debilitadas de las impresiones.
Para que una idea sea válida, debe estar basada en una impresión correspondiente. Por tanto Hume rechaza las tres ideas clásicas de la metafísica de las que hablaba Descartes, ya que no se basan en ninguna impresión.
- Frente a Dios, considera que no es posible demostrar su existencia pues no se basa en ninguna impresión, sobrepasa los límites de mi conocimiento, por consiguiente, no puedo hablar de ello.
- Frente al Mundo, considera que tenemos ninguna impresión de "mundo como totalidad", lo único que tenemos son impresiones aisladas. Por tanto no existe ninguna sustancia a la que podamos llamar extensa o material, sino que tenemos distintas impresiones que sólo podemos unir en nuestra mente pero no sabemos si están unidas en la realidad.
- Frente al Alma, No tenemos ninguna impresión acerca de nuestra identidad personal. El yo no puede percibirse como sustancia. Sólo tenemos recuerdos de impresiones pasadas y la continuidad de nuestros recuerdos (la memoria) es lo que no hace creer que somos la misma persona, pero esta sensación también es una construcción mental nuestra que no depende de la realidad.
La unión de impresiones se produce porque tenemos varios mecanismos de asociación de impresiones y que son causa de muchas de nuestras ideas. Estas leyes de asociación nos hacen creer a menudo que la realidad es de un modo determinado y no nos damos cuenta que somos nosotros mismos quienes unimos deliberadamente unas impresiones con otras, pero esto no quiere decir que conozcamos la naturaleza de lo real, sino que la realidad en nuestra mente es en parte construida por estas asociaciones, clasificadas en:
- Proximidad. Tendemos a unir las impresiones que aparecen próximas en el espacio y seguidas en el tiempo, sin que por ello exista una relación entre ambas (por ejemplo, en las fobias).
- Semejanza. Tendemos a unir las impresiones que se parecen. Este fenómeno se conoce como generalización (por ejemplo, cuando decimos que todos los toros son bravos).
- Causa-efecto. Tendemos a asociar aquellas impresiones que aparecen contiguas en el espacio y en el tiempo estableciendo una causalidad. En toda inferencia causal (razonamiento) hay una conexión necesaria entre causa y efecto que establecemos erróneamente. Para Hume, simplemente, es una sucesión constante. . Que el agua hierva a 100 grados no quiere decir que siempre vaya a ser a si, implemente vinculamos la impresión fuego y la impresión agua hirviendo.
Por esta razón no podemos establecer un conocimiento verdadero, solo podemos tener creencia, no certeza. No existen por tanto las leyes universales, pues aplicando el criterio de certeza, no son válidas por lo que la ciencia es imposible. Solo podemos conocer fenómenos (fenomenismo): "cuando percibimos, lo que verdaderamente percibimos no es algo exterior a nuestra mente sino nuestras propias sensaciones".
Para Hume, un conocimiento científico debe reunir dos características:
- Que sea universal y necesario, y por tanto que nos proporcione leyes sobre la naturaleza que valgan para todos los casos y para todo tiempo, de manera que podamos hacer una predicción de los fenómenos.
- Que amplíe nuestra información sobre el mundo, es decir, que nos haga conocer mejor la naturaleza o la realidad que estudiamos.
Basándose en la clasificación anteriormente expuesta, considera Hume que hay dos tipos de conocimiento:
- Cuestiones de hecho. Consisten en un conocimiento de las leyes naturales que proviene de la experiencia y que nos llega a través de los sentidos. Se basa en las impresiones y es un conocimiento empírico. La ciencia que se basa en este tipo de conocimiento es la física. Nos ofrece información sobre el mundo exterior (es extensivo) pero no nos da certeza ni universalidad, pues la experiencia sólo nos muestra casos concretos y particulares (impresiones), por consiguiente, no constituye ciencia.
- Relaciones de ideas. Son las ideas que nuestra razón o entendimiento establece con las ideas que provienen de la experiencia. Es un conocimiento racional, pero que se basa en el último extremo en la experiencia y la ciencia modelo de este tipo de conocimiento son las matemáticas. Es un conocimiento que no ofrece exactitud y certeza, pero que no amplía nuestra información del mundo, sino que se limita a relacionar ideas sin ofrecernos ningún dato empírico nuevo, por eso no constituye ciencia.
Hume considera, de esta manera, que en ser humano debe conformarse con un conocimiento probable. No podemos tener certeza de las asociaciones que establecemos entre las impresiones, no es posible que un impresión es causa de otra (derrumba el principio de causalidad) y por tanto no es posible la ciencia.
Este escepticismo tendrá sus consecuencias en el terreno de la moral con el desarrollo del emotivismo moral. Según esta teoría, el fundamento de la experiencia moral no lo encontramos en la razón (Hume se opone al racionalismo) sino en el sentimiento que las acciones y cualidades de las personas despiertan en nosotros. Hasta ahora el criterio ético seguido ha estado en función del conocimiento de las normas y las leyes naturales y universales. Pero Hume niega este criterio puesto que no podemos conocerlas. Nuestros juicios éticos estarán por tanto guiados por el sentimiento, que es universal y desinteresado
No hay comentarios:
Publicar un comentario